El abuso de los exámenes tipo test en la Universidad limita la capacidad expresiva de los alumnos
Los estudiantes de Medicina llegan a la universidad con ciertas carencias lingüísticas, que se agravan con el abuso de los exámenes tipo test. Para paliar este déficit y evitar interpretaciones erróneas en los informes médicos, el Grupo Hospital de Madrid ha desarrollado un manual de estilo donde se facilitan las claves para el buen uso de la lengua.
“Aunque el aprendizaje de las reglas básicas del uso de un idioma debe hacerse antes de la universidad, es cierto que el abuso de los exámenes tipo test no sólo está conviertiendo la etapa académica en un mero entrenamiento para el MIR, sino que también está limitando la capacidad expresiva de los alumnos”, afirma el Dr. Julio Castedo, autor de la monografía.
A su juicio, el paso por la universidad debería ser algo más que mera una preparación para el examen MIR, trámite por el que deben pasar todos los licenciados en Medicina que vayan a realizar su especialidad y que se centra en preguntas tipo test.
Según este profesional, el mal uso de la lengua puede provocar grandes problemas de comunicación en el futuro ejercicio profesional de los licenciados en Medicina, especialmente en el contacto con expertos de otros países, lo que puede llevar a interpretaciones erróneas.
Los fallos lingüísticos más comunes entre la profesión médica son la eliminación innecesaria de los artículos y el abuso de palabras procedentes de otro idioma, normalmente de anglicismos y galicismos, expresiones que no suelen estar reconocidas por la Real Academia Española.
Editada por el Grupo Hospital de Madrid bajo el título “Buen uso del idioma en las publicaciones científicas y los informes clínicos“, esta monografía pretende servir de ayuda para la correcta redacción tanto de material científico y académico, como de informes médicos, ofreciendo una vía de comunicación universal a los profesionales de la Salud.
Con una extensión de 26 páginas, se dividide en dos grandes bloques: el primero, el lenguaje médico, que incluye temas como la ortografía, la morfología, los barbarismos y extranjerismos, la sintaxis y la redacción; y, el segundo, que se centra en los estándares científico-técnicos -nomenclatura anatómica, taxonomía y genética, empleo de letra cursiva, unidades de medida, estadística, abreviaturas y siglas, o referencias
http://www.actasanitaria.com/fileset/doc_41541_FICHERO_NOTICIA_1376.pdf
Fuente: http://universitarios.universia.es